El Jardín de la Fuente de las Ranas de “El Capricho”: de “Giardino Secreto” a espacio trasero del Palacio

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El Jardín de la Fuente de las Ranas de El Capricho está situado al sur del Palacio, en una explanada de la zona baja del jardín. De forma casi rectangular, su trazado está compuesto por un espacio circular, con dos ejes rectos ortogonales, rodeado de caminos y cuadros irregulares.

Jardín de El Caprico

Fig. 1. Situación del Jardín de la Fuente de las Ranas en la planimetría actual de El Capricho y detalle.

Este jardín debe su nombre a la fuente situada en su centro, llamada a su vez “de las Ranas” porque en su pilón, pedestal y copa de mármol se asientan once ranas de bronce. A su alrededor hay bancos de piedra, pedestales y parterres con hermosos ejemplares de castaños de indias, cercis y otros árboles y arbustos.

 

El Jardín de la Fuente de las Ranas, uno de los más antiguos que componen El Capricho, va a sufrir una degradante intervención con las obras que se están llevando a cabo actualmente en el Palacio, según podemos comprobar en el plano de la figura 5, extraído del proyecto de ejecución:

Jardin de El Capricho

Fig. 5. Plano 17003-PE-A-IF-01 del proyecto de ejecución

Para dicho proyecto, el Jardín de la Fuente de las Ranas, al igual que los sótanos del siglo XVIII y la galería de escape construida durante la Guerra Civil, no tienen mayor consideración que la de ser lugares para albergar instalaciones, por tanto cerrados al público. En concreto en el referido jardín va a situarse una “caseta de hormigón prefabricado”, según se aprecia en el plano de las figuras 6 y 7, para situar el cuarto de instalaciones con un centro de transformación y una bomba de calor, caseta adosada a la tapia histórica y con un gran impacto visual (figura 12). La altura de dicha caseta, según el proyecto, es de unos tres metros y, al adosarse a la tapia, altera la fundamental perspectiva existente.

Fig. 6. Plano 17003-PE-A-IE-01 del proyecto de ejecución y Fig. 7. Detalle del mismo.

La obra va a implicar destrozos en el arbolado existente, ya que se pretende ejecutar una solera de hormigón armado de unos 50 m2, con sus correspondientes cimientos, ocupando un espacio en el que actualmente hay vegetación, aspecto que ni se menciona en el proyecto. A pesar de la ambigüedad reflejada en los planos, la cubierta de dicha caseta tendría que apoyarse necesariamente en la tapia histórica del jardín. Además, por cuestiones de mantenimiento, se contempla la apertura de una puerta en dicha tapia histórica hacia la calle Rambla.

Esta propuesta es absolutamente incompatible con una actuación en un jardín histórico BIC (Bien de Interés Cultural). Las vigentes Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid cataloga El Capricho como uno de los nueve “Parques históricos”, indicando expresamente en su artículo 4.6.4. que: “en tanto no se redacten los correspondientes Planes Especiales, en los Parques históricos únicamente se permitirán actuaciones de conservación en los jardines. Estas actuaciones tendrán un carácter rigurosamente restrictivo”.

Las obras referidas suponen por tanto una agresión a uno de los elementos históricos más antiguos de El Capricho, pues el jardín original, restaurado y recuperado con todo cuidado por la Escuela taller Alameda de Osuna (1986-1992), se construyó en el siglo XVI, al igual que la primitiva Casa palacio que, ampliada, dio origen al Palacio actual.

El germen de lo que sería El Capricho fue una Casa palacio con jardín y huerta cuyo origen se remonta al siglo XVI. De esta quinta tenemos noticia desde 1579, ya que en una encuesta que se realizó dicho año en todas las villas por iniciativa de Felipe II, se declaró que en la plaza de la villa de La Alameda (actual Plaza del Duque) había una gran casa con una hermosa huerta “recientemente edificada” por un vecino de dicha villa. Por una descripción del siglo XVII, cuando la quinta pertenecía a un italiano llamado Vitiliano Faviani, sabemos que en dicha huerta había una fuente, que puede ser un antecedente de la actual Fuente de las Ranas.

Los duques de Osuna compraron esta propiedad en 1783 al conde de Priego y encargaron un proyecto al jardinero real Pablo Boutelou, el cual diseñó un jardín a base de formas curvas unido al jardín preexistente, según vemos en el detalle del plano que dibujó en 1784 (figura 8).

Fig. 8. La Casa palacio y el Jardín de la Fuente de las Ranas en 1784, detalle del proyecto de Pablo Boutelou y el Palacio y el Jardín de la Fuente de las Ranas en 1870.

Cuando los duques de Osuna adquirieron la quinta que, tras posteriores ampliaciones, transformaron en el jardín histórico que ahora conocemos, incorporaron por tanto la Casa palacio y el jardín preexistentes. La Casa palacio se reformó interiormente, decorando Goya una estancia, el gabinete de países, y posteriormente se amplió a finales del siglo XVIII para transformarla en el Palacio actual, en el que la primitiva Casa palacio ocupa aún hoy el cuerpo central del edificio, que va además a ser “vaciado” con las obras del Palacio. El Jardín de la Fuente de las Ranas, por su parte, se comunicó en el siglo XVIII con el Palacio mediante la construcción por parte de los duques de Osuna de una escalinata de dos tramos con una fuente semicilíndrica en su base (figura 10).

Fig. 9. La escalinata que comunica el Palacio con el Jardín de la Fuente de las Ranas.

La Fuente de las Ranas fue realizada, entre 1784 y 1790, por un maestro cantero llamado Miguel Gutiérrez, ejecutando las ranas el broncista Domingo Urquiza, ambos bajo la supervisión del arquitecto José de la Ballina. Originalmente, en unos pedestales situados junto a la fuente, se asentaban sendas estatuas.

Fig. 10. Fotografía de la Fuente de las Ranas de principios del siglo XX.

El poeta Ventura Aguado, protegido de la duquesa, escribió una poesía de El Capricho en la que se refería a la fuente así: “suministra sus aguas gratamente/ a una preciosa e inmediata fuente/ que volviendo a arrojarla cuatro ranas/ riega a las flores para que estén lozanas”.

El Jardín de la Fuente de las Ranas fue testigo de las fiestas que ofrecía todas las primaveras la duquesa, tras la Guerra de la Independencia, para obsequiar a los reyes. En estas fiestas, del comedor situado en la planta baja del Palacio, bajaban los invitados por la referida escalinata hasta este jardín, donde solían comer al aire libre cuando hacía buen tiempo.

Algunos historiadores han considerado el Jardín de la Fuente de las Ranas como un Giardino Segreto, un jardín privado a la manera de los que existen en los jardines de las villas italianas renacentistas. Sentimos que las actuaciones que se van a llevar a cabo en el Palacio sólo lo consideren un “espacio trasero” en el que ubicar los cuartos de instalaciones. En los dibujos siguientes, se refleja el aspecto final de la caseta de instalaciones que se pretende construir.

Figs. 11 y 12. Perspectivas realizadas por José Luis Rayos Sánchez, Arquitecto y Vicepresidente de la Asociación Cultural de Amigos de El Capricho.

 

 

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Acerca del autor

María Isabel Pérez Hernández

Dra. Arquitecta, profesora de la Universidad Alfonso X el Sabio, sus investigaciones sobre el Jardín de la Alameda de Osuna son el referente obligado para el conocimiento de todas sus vertientes: arquitectónica, paisajista, histórica...

4 comentarios

  1. Isabel Pérez
    Isabel Pérez on

    Hola Rafa: estamos intentando informar y difundir al máximo lo que se pretende hacer con nuestro patrimonio.

    En el Palacio de El Capricho se van a anular todos los sótanos, incluídos un antiguo espacio utilizado posiblemente de aljibe y otro donde aún existen intactas grandes tinajas empotradas en el suelo; espacios muy interesantes del siglo XVIII que por tanto no serán accesibles al público pues es por donde van a discurrir los cableados de instalaciones. Lo mismo ocurirrá con la Galería de escape, un refugio construido durante la Guerra Civil ¿es esto Memoria Histórica?.

    También van a destruirse los viajes de agua del siglo XVIII que abastecían el Palacio.

    El cuerpo central del Palacio, del siglo XVII, va a vaciarse, destruyendo muros y arcos originales, para colocar una malla metálica sobre la que se proyectarán imágenes de cuadros de Goya (sobre esto ya se ha informado en Infobarajas).

    Está bien que hagan en él un equipamiento público, pero hay formas y formas para hacer eso.

    Lo más grave es lo que indicamos en el artículo, porque esas obras van en contra del vigente Plan General de Ordenación Urbana.

    No podemos explicarnos quién y porqué ha autorizado esto.

    Desde nuestra página de facebook de la Asociación Cultural de Amigos de El Capricho también estamos dando información.

  2. Maria Chacón Laguia on

    Pero quiénes son los responsables de éste atropello, no se pueden debatir estos puntos ? Después no habrá remedio , paremos ahora , los vecinos también tenemos algo que decir .
    Cuando se hizo la consulta sobre qué modelo elegir, no explicaron más allá y yo no recuerdo que mencionasen para nada “la fuente de las ranas”

  3. Isabel Pérez
    Isabel Pérez on

    Hola María: en el proyecto ganador del concurso de rehabilitación y museografía del Palacio desde luego no explicaban nada de esto.

    Respecto a los responsables, esta es “la pregunta del millón”

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